• El paciente no necesita ningún tipo de preparación, no es un estudio doloroso y es muy rápido, con un mínimo grado de radiación, que puede ser realizado cómodamente en la clínica odontológica a la que acude regularmente el paciente.
  • No debe realizarse en mujeres embarazadas y es necesario retirar elementos metálicos como cadenas, pulseras, anillos, gafas, prótesis dentales, audífonos y equipos electrónicos.
  • No tiene efectos secundarios después de hacer el estudio ni tampoco se ha demostrado que queden restos de radiación en el organismo una vez que se completa el procedimiento.